jueves, 21 de octubre de 2010

REFLEXIONES

No hables, no digas nada,
solo mira como el tiempo corre como bólido,
y muere a cada rato,
como lo incuestionable es en realidad incierto,
mira como la verdad se enfermó de mentiras
y que la justicia es cabal solo la divina.

No digas nada,
escucha el dolor debajo de las carcajadas
aprende a distinguir entre bueno y provechoso,
y escucha a tu corazón cada vez que lo sientas.

No digas nada,
no escuches demasiado a quien con muchas
palabras te replica que te ama
pero a cambio atiende a quien con un solo hecho
te ha demostrado que te quiere.
(recuerda algunas palabras son solo espuma)

No hables, no digas nada
ni siquiera pienses que la muerte esta mañana,
si lo haces,
piensa que ya habrás vivido en tus años,
el ciclo que te corresponde;
que hablaste en el momento indicado,
que como todos has fallado,
y que eso no fue motivo de angustia o de muerte,
que has podido amar hasta con los huesos
y de igual manera te has sentido triste,
desconsolado, alegre y realizado,

Y si piensas en la muerte
entonces piensa que ya antes
con el cuerpo, con el corazón
y con el alma has vivido.

Paulo César Ruales Caicedo

No hay comentarios:

Publicar un comentario